sábado, enero 12, 2008

El Corpus Hermeticum


¿Y entonces?, ¿cuál será el libro más antiguo? Pues no lo sé, pero para cerrar este ciclo, me parece relevante incluir un último texto antiguo, que compite en cuanto a su gnosticismo con el Bhagavad Gita (que ya planteaba la idea de la Santísima Trinidad), y que era comúnmente citado por los Doctores Cristianos de los primeros siglos de la Iglesia: “Los Libros Herméticos”. En el siglo IV de la E:.V:. se consultaba estos libros porque la filosofía en ellos expuesta era una síntesis perfecta del pensamiento egipcio, griego y judío.

El Corpus Hermeticum consta de una serie de escritos sobre: astrología, medicina, física, magia y alquimia. Sin embargo este conocimiento fue dado o revelado a Hermes Trimegisto.

Pero antes de entrar en materia, digamos algo más sobre estos libros. Algunos eruditos del Renacimiento veían en ellos la fuente original de las iniciaciones órficas, de la filosofía de Pitágoras y la de Platón.

Y ahora, entrando en materia, podemos decir que hay muchas relaciones entre Poimadrés y el Evangelio de San Juan, sin embargo existe entre ellos una diferencia profunda. Según San Juan “el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros”. Éste es un dogma fundamental del cristianismo y no hay rastros de semejante idea en Poimandrés, por lo que podríamos confiar en que este texto es anterior. De todos modos, si comparamos ambos textos, se observan notables analogías.

Primero, en Poimadrés se dice que el Verbo es el Hijo del Ser Supremo (Dios), mientras que San Juan concluye que el Verbo era Dios.

Segundo, en Poimandrés se dice que el Verbo no estaba separado de Dios, mientras que en San Juan se dice que estaba con Dios.

Tercero, en ambos casos dice que la creación es obra de la palabra de Dios o el Verbo.

Cuarto, relacionan las metáforas de vida, luz y Dios.

Quinto, ambos nos hablan de las tinieblas primigenias y cómo la luz la cambia.

Sexto, mientras en Poimandrés se nos habla de la presencia del Verbo de Dios en nosotros, en San Juan se nos recuerda que la Luz del Señor ilumina a todos los hombres que vienen a este mundo.

Séptimo, y último, en Poimandrés se dice que los hombres que pertenecen a Dios quieren participar de Su Santidad por el poder que les ha dado, mientras que en San Juan se dice que quienes recibieron la Luz tienen el poder de convertirse en hijos de Dios.

Hasta aquí lo único que podríamos concluir, es que San Juan conoció (quizás a través de Jesús) el texto de Poimadrés, o al menos tiene su inspiración gnóstica, por lo que no ayuda a determinar qué tan antiguo puede ser el texto de Hermes. Valga decir que otro de los libros de Hermes se llama “Palabra Misteriosa o Sermón Secreto de la Montaña” que es muy parecido al tema de la regeneración del tercer capitulo de Evangelio según San Juan.

No es improbable que Jesús conociera estas obras, si pensamos que Poimadrés significa el Pastor del Hombre y luego lo comparamos con el Sermón de la Montaña, cuando dice: “El Señor es mis Pastor y nada me faltará”.

Avancemos un poco más y veamos qué comparación es posible con el Génesis, uno de los textos más antiguos de la Biblia o Tora. En ambos la creación del hombre es andrógina, aunque en Poimandrés es más explícita y afecta a todos los seres vivos. Luego el Ser Supremo separa a los seres en sexos y dice a sus criaturas: “Creced en crecimiento y multiplicaos en multitud” mientras que el genio hebraico dice al respecto: “Creced y multiplicaos”. ¿Hermes se habrá inspirado en Moisés o fue al revés?

Si vamos aún más atrás, se pueden observar grandes analogías con el Bhagavad Gita: “soy el espíritu que reside en el seno de todos los seres, soy el comienzo, el medio y el fin”, etc.; y como no hay pruebas positivas de una comunicación entre India y Egipto no pueden explicarse estas analogías por prestamos mutuos y menos saber cuál fue anterior.

Con todo, los eruditos sentencian que los libros de Hermes Trimegisto, no siendo comparables con la religión de Homero ni con el Cristianismo, ayudan a comprender la evolución de uno en el otro.

Por último, nos queda un asunto, ¿quién fue Hermes? Según algunos autores, Tot (significa columna en egipcio) fue el primer Hermes que escribió en estelas o columnas (obeliscos) los principios de las ciencias en lengua y caracteres jeroglíficos. Después del Diluvio, el segundo Hermes hijo del buen demonio y padre de Tat, habría traducido estas inscripciones al griego. Sin embargo, es oportuno recordar que el en antiguo Egipto, los sacerdotes y los reyes, acostumbraban tomar el nombre de los dioses. Esta costumbre podría explicar los casi 20 mil libros atribuidos a Hermes, de los cuales 42 constituyen una verdadera enciclopedia sacerdotal.

El Sibarel


Etiquetas de Technorati: